jueves, 25 de febrero de 2016

El campo de concentración de Guantánamo

El campo de concentración de Guantánamo está situado en la Base Naval del mismo nombre que tiene Estados Unidos en la bahía de ese nombre al sur en el oriente de la isla de Cuba. Esta muy próxima a la ciudad cubana de Guantánamo.

La ocupación de ese territorio es ilegal, ya que la fecha terminal del contrato se venció hace muchos años, pero se mantiene la ocupación como una muestra de desprecio por los derechos del pueblo cubano y un castigo por su resistencia.

El campo de concentración tuvo su origen con el inicio de la agresión militar de los Estados Unidos y algunos de sus lacayos, contra el pueblo de Afganistán al que se acusó desde un inicio de ser responsable del derribo de las Torres Gemelas.

Después de una matanza de varios centenares de miles de afganos con el solo objetivo de satisfacer el orgullo estadounidense dañado, se decidió meter cerca de mil afganos en el campo de concentración , mediante torturas, sacarle información útil para vencer la resistencia popular en ese país.

Al inicio se decía que unos 800 o mil prisioneros habían sido llevados al campo sin ningún control con el mismo estilo de la tristemente célebre Gestapo hitleriana, se conoce que unos 120 veinte han sido liberados y se supone que entre 80 y 100 aún siguen en el campo según informaciones.

Eso hace que entre 700 y 800 prisioneros fueron asesinados o murieron durante las atroces torturas científicas, detalle del que nunca se sabrá nada pues los cadáveres deben haber sido lanzados al mar para comida de los tiburones u otros bichos marinos. Unos pocos cientos solamente.

En este caso, todo es dudoso desde el inicio, al final resulta que este campo de concentración, para unos representa el orgullo de poder disfrutar de la posibilidad de tener a otras personas sometidas y humilladas. Para otros, solo una forma de mostrar al mundo el desprecio a los más elementales principios humanos.

Todo como una forma única de creer en sus destinos como seres excepcionales.

Lo más curioso en este asunto es que el florido lenguaje que se utiliza para justificar la existencia del campo de concentración, al final siempre cae en los mismos argumentos que utilizaban las bestias nazis-fascistas hitlerianas como pretextos.

Y es el mismo eterno pretexto de la raza superior de origen divino.

Resulta que cada vez que se intenta cerrar este campo de concentración por demanda de la humanidad civilizada, se le opone el fanatismo supremacista  blanco un mal tan arraigado en los Estados Unidos.

Liborio Guaso

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