miércoles, 30 de marzo de 2016

La barbarie oportunista e indigna, consustancial con el capitalismo

Je ne suis pas Charlie Hebdo.

La revista satírica francesa Charlie Hebdo, atacada por yihadistas en enero del 2015 por sus irreverentes caricaturas de Mahoma, ha vuelto a levantar ampollas, en esta ocasión entre los belgas y con los atentados de la semana pasada como telón de fondo. En su último número, la publicación presenta la caricatura del cantante belga de música electrónica Stromae, rodeado de miembros destrozados mientras se pregunta «Papa où t'est?» (Papá, ¿dónde estás). El también compositor y productor, hijo de madre belga y de ruandés, dedicó una canción con este título a su padre, que murió durante el genocidio de Ruanda. 

A falta de que el semanario llegue mañana (por hoy) a los kioscos con más chistes sobre la masacre en Bélgica, el entremés desvelado hoy ya ha desatado una viva polémica en las redes sociales francófonas, como ya hicieron en el pasado con los atentados terroristas de París o con la muerte del niño sirio Aylan.


Los hay que respaldan el humor negro de la publicación, al que no renunció ni cuando los hermanos Kouachi mataron a su director, Stéphane Charbonnier, «Charb», y a varios de sus dibujantes de referencia, como Jean Cabut, «Cabu»; Georges Wolinski, «Wolinski» o Bernard Verlhac, «Tignous» y a otros colaboradores de la redacción.


Otros se han sentido ofendidos por el punzante humor de la publicación y reivindican que «la libertad de expresión no requiere necesariamente ser vulgar e irrespetuoso», escribió en su cuenta de Twitter la internauta Zélie Gavillet, mientras que otros contraatacaron con ironía.

«Está bien la portada de Charlie Hebdo. Me reafirma aún más en mi convicción de que está a la altura de la prensa del corazón», lanzó en un tuit Lyli Fox Jones, otra internauta.

lavozdegalicia.es

1 comentario:

Anónimo dijo...

Se esta banalizando hasta la muerte por el sistema, lo que se persigue es la indiferencia,
que cada cualk piense en si mismo.

Es como el fanatico de la religion, cada cual oensando solo en su lugar en el cielo.