miércoles, 30 de marzo de 2016

Las perturbaciones de Germán (Herman) Tertsch








1 comentario:

Anónimo dijo...

El que no encuentra otra caca para comer se dedica al fanatismo religioso.

Lo pelogroso del fanatismo cristiano es que ya probaron los crimnes de los que son c apaces
con millones de quemados vivos y otro monton de millones que se pudrieron en las carceles
para mantener la pureza del rebaño.

Todavia nadie pago por esos crimenes incluso muchos verdugos son Santos de la Iglesia.