jueves, 27 de octubre de 2016

A cuentagotas

Encuentran los cuerpos de cuatro guerrilleros de la resistencia antifranquista y anticapitalista.

En una fosa común, junto a un lateral de la iglesia de Santa María de Páramos, en el concello coruñés de Val do Dubra se encuentran desde 1949 los cuerpos de tres hombres y una mujer, guerrilleros antifranquistas asesinados en marzo de aquel año. Los ha localizado la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica en base a documentación y a los testimonios de varios vecinos que vivieron aquella terrible historia y no la han podido olvidar. El arqueólogo René Pacheco con un equipo de voluntarios de toda España han trabajado en esta localización. Los restos evidencian violencia y su hallazgo va a ser denunciado en el cuartel de la Guardia Civil más próximo. Luego se llevarán al campus de Ponferrada, en la Universidad de León para identificarlos.

Pero ya se saben algunas cosas, gracias al trabajo de Alejandro Rodríguez, historiador de la ARMH. Han averiguado que estos cuatro guerrilleros formaban entonces de manera exclusiva el Destacamento “Manolito Bello”, que pertenecía a la IV Agrupación del Ejército Guerrillero de Galicia.

Llevaban tres meses en el mismo punto de apoyo cuando fueron descubiertos por la Guardia Civil. Fue el 5 de marzo de 1949 y les encontraron en la casa en la que estaban refugiados en Zas, Negreira. Estaban en el hogar de la familia Teiga, y eran cinco José María Castelo Mosquera Doctor, jefe del Destacamento; Vicente Peña Tarrasa, comisario político del mismo Destacamento; Manuel Pena Camino; Manuel Ramiro Souto y Carmen Temprano Salorio. Ramiro lograría salvar la vida.

A Carmen la remató su compañero

La Guardia Civil rodeó la casa de Carmen Teiga Rojo a las ocho y cuarto de la mañana. Enseguida comenzó un fuerte tiroteo entre los guerrilleros y la Benemérita. Un guardia resultó herido. Los guerrilleros al principio consiguieron escapar pero al poco de salir del domicilio fue herida de gravedad Carmen Temprano. La remató Castelo, su compañero, según consta en las informaciones de los propios guerrilleros.

La ARMH obtuvo los datos de varios fondos documentales como el Archivo Intermedio Militar Noroeste, Causa 88/49 de Santiago. Archivo Histórico del PCE, Nacionalidades y Regiones, Galicia/León, jacq. 435-438, y varias publicaciones especializadas. Piensan que quizá la permanencia de los guerrilleros durante tanto tiempo en este domicilio, pudiera deberse a la debilidad que ese momento padecía Carmen, ya que poco tiempo antes se había provocado a sí misma un aborto con medicinas caseras. El cuerpo de Carmen fue enterrado en el cementerio de Aro ese mismo día por la tarde, tras hacerle la autopsia al mismo. Así se refleja en el proceso militar.

“El resto de guerrilleros continuaron la huida. Se había sumado con una de las vecinas de Zas, Manuela Teiga N., que se había unido a los guerrilleros ante la más que previsible represalia por ser punto de apoyo de los mismos. Lograron hacerse con una caballería a las pocas horas en Logrosa, del mismo municipio, para poder transportar con mayor facilidad a Vicente Peña, también herido de gravedad en el primer combate. De aquí se dirigen al norte de la provincia, con el fin de poner tierra de por medio y huir del lugar lo más rápido posible”, continúan.

A las cuatro de la tarde, les sorprendieron en los montes de Paramos (Val do Dubra), a menos de 20 kilómetros del punto de partida. Murieron en el tiroteo cuatro de los miembros del grupo, Castelo, Peña, Pena Camino y Manuela Teiga. Logró escapar Manuel Ramiro quien después de dos días de marcha, lograría llegar a la zona de Ordes, donde contactó con un punto de apoyo gracias al que fue recogido por otros compañeros. Ramiro tardaría todavía tres años más en ser descubierto. Murió el 2 de junio de 1952 en Visantoña, Mesía.

Concluyen los memorialistas: “Los cadáveres de los cuatro guerrilleros fueron expuestos al público en el Depósito Municipal de Paramos, ya que en un primer momento y debido a las heridas sufridas, no se reconoce a Manuel Pena Camino, quien falleció a consecuencia de la explosión de una bomba de mano. Los cuerpos fueron enterrados en cajas de madera en el atrio del cementerio de Paramos el día siete de marzo de 1949”(...).

Según algunos familiares, una de las personas asesinadas en marzo de 1949 en Paramos sería Erundino Vieito Baña, contradiciendo así los informes de la Guardia Civil y la documentación de la época localizada hasta ahora. Según estos familiares, Erundino había escapado con los guerrilleros albergados en la casa de la familia Teiga y nunca más volvería, por lo que ahora han de ser los análisis forenses y las muestras de ADN las que revelen las conclusiones finales sobre la posible muerte de Erundino, explica la Asociación.

elplural.com

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y pasada esa fecha todavia existieron grupos patriotas sin rendirse al franquismo. Con el tiempo se perdera
mucha de las memoria historica del pueblo y lo dejaran solo como el pueblo de los toros y el pasodoble.

Como la version hollywodense de España.