sábado, 22 de octubre de 2016

Dimitri Shostakovich

Uno de los mejores compositores mundiales. Silenciado por Occidente por su compromiso comunista.

2 comentarios:

Urania dijo...

Soy aficionado desde hace casi treinta años a la música clásica. Desde el barroco hasta algunas obras contemporáneas del siglo XX. El caso de Shostakovich es un ejemplo de cómo se ha manipulado su figura y su obra en Occidente. De ser considerado un afecto al "régimen" soviético y escuchar sus obras con rechazo (por su marcado componente "soviético") pasaron a ver "disidencia" interior por todas partes, partituras incluidas.

Cuando Shostakovich fue conocido en Occidente y empezó a ser interpretado con asiduidad cambiaron de registro. Entonces apareció el Shostakovich "no tan amigo del régimen". Que si la Sinfonía Leningrado no era tan triunfal como querían las autoridades soviéticas, que si la Quinta sinfonía fue la "respuesta malencarada" del compositor a las críticas del gobierno por ser su obra demasiado "formalista-burguesa", que si el tercer movimiento de la 10ª sinfonía es un retrato mordaz y destemplado contra Stalin...

Parecía que el compositor soviético era más anticomunista que nadie. Todo gracias a unas supuestas memorias (fabuladas) de un tal Solomon Volkov llamadas "Testimonio". Otro manual de guerra fría cultural anticomunista. Lo cierto es que Shostakovich que no estaba afiliado al PCUS, se unió al partido a mediados de los años sesenta, pocos años antes de su muerte...¿Qué motivo tenía para hacerlo si en los años anteriores era tan "disidente" en sus pentagramas? En la URSS, según los palmeros de las dictaduras neoliberales, no podía existir "libertad creativa", por eso muchos se inventaron a un "exiliado interior" de gran categoría y genialidad musical como fue Dmitri Shostakovich.

Eso sí, en Occidente pocos (o casi nadie) hablan de que genios de la dirección orquestal como Herbert Von Karajan, Furtwangler, Knapperburtsch o compositores como Richard Strauss fueron leales absolutos al régimen nazi de Hitler. O que el mismo dios de la ópera, Wagner, impregnaba a todas sus obras de nacionalismo supremacista alemán.

Anónimo dijo...

Es el mundo libre. En Estados Unidos durante decadas se le paga 1 300 000 de dolares a un tipejo
para que no se escuche musica cubana en el mundo, un dictador musical.

Y quien canta en Cuba le cierran el mercado, hasta a tipo como Serra se le aflojaron las piernas y
eso es bien conocido.