lunes, 10 de octubre de 2016

El destino incierto de la especie humana

Los hombres de ciencia ocupan hoy un lugar privilegiado en los centros de investigación, laboratorios y la producción de medicamentos destinados a la salud humana, a vencer las distancias, concentrar las energías, perfeccionar los equipos de investigación que puedan operar en la tierra y el espacio. Alguien debiera poder explicar de forma sosegada por qué puede observarse desde un observatorio a cinco mil metros de altura sobre el nivel del mar una estrella cuya luz tardó 12 mil millones de años luz; es decir, a 300 mil kilómetros por segundo, en llegar a la tierra. ¡Una insólita medalla de oro! ¿Cómo puede explicarse eso, especialmente cuando se hace referencia a la unión de las estrellas que según eminentes científicos dieron lugar a la teoría del Big Ban?

¿Qué quedaría después? Nadie podría, sin embargo, negar la afirmación de eminentes científicos que tras decenas de años de rigurosos estudios arribaron a la conclusión de que tales fenómenos son absolutamente posibles. Otro hecho de notable trascendencia es que la posibilidad de estos fenómenos es absolutamente real.

Es en este punto que las religiones adquieren un valor especial. En los últimos miles de años, tal vez hasta ocho o diez mil, han podido comprobar la existencia de creencias bastante elaboradas en detalles de interés. Más allá de esos límites, lo que se conoce tiene sabor de añejas tradiciones que distintos grupos humanos fueron forjando. De Cristo conozco bastante por lo que he leído y me enseñaron en escuelas regidas por jesuitas o hermanos de La Salle, a los que escuché muchas historias sobre Adán y Eva; Caín y Abel; Noé y el diluvio universal y el maná que caía del cielo cuando por sequía y otras causas había escasez de alimentos. Trataré de trasmitir en otro momento algunas ideas más de este singular problema.

No olvidemos que este domingo habrá debate de candidatos. En la primera ocasión, hace dos semanas, se produjo uno que causó conmoción. El señor Trump que se suponía un capacitado experto quedó descalificado tanto él como Barack en su política. Habrá que darles ahora una medalla de barro.

3 comentarios:

Rafael P.S. dijo...

Nadie en sus cabales puede negar que la lucidez de Fidel es admirable. Así le entran ganas de envejecer a cualquiera. A más años, más sabiduría.

¡Salud!

Anónimo dijo...


Por desgracia la ciencia en el dia de hoy solo sirve para matar y la sociedad humana sigue viviendo
en el oscurantismo que se promueve como forma de dominacion.

Solo hay que ver la desgracia de Colombia, donde se dice el voto a favor de la muerte fue posible
por el voto de los religiosos llamados evangelicos cristianos que como una peste han invadido el
pais con su doctrina apocaliptica.

Hace poco dia Stephen Hawkings llevaba el odio racista al espacio alertando no se debia confiar en
los extraterrestres juzgandolos como si fueran tan malos como los humanaos de hoy.

Anónimo dijo...

http://cenic.jimdo.com/sociedad/lista-criminales-lesa-humanidad/carlos-fabra-carreras-clh/