miércoles, 23 de noviembre de 2016

El capitalismo contra los Pueblos Originarios de Estados Unidos

Hace unas semanas en Estados Unidos como en la mayoría de países de Latinoamérica se celebró el día de Cristóbal Colón, se realizaron actividades en las escuelas y fue día feriado. En Estados Unidos, noviembre es el mes de los Pueblos Nativos desde 1990. Como el papel aguanta con todo, se dice que es para conmemorar el aporte de los estadounidenses provenientes de los Pueblos Originarios. El Gobierno federal ha reconocido a 566 tribus y a 326 reservas de indígenas. Ahora bien, ¿para qué los tienen en reservas? ¿No es otra modalidad de esclavitud y encarcelamiento acaso?
     
Lo más cercano a nosotros latinoamericanos es el genocidio que sufrieron los Pueblos Originarios cuando españoles ladrones, traficantes y asesinos invadieron el continente. Nos contaron la historia patriarcal de La Malinche pero no la de Juana Azurduy y Bartolina Sisa. A Malinche la reivindicó Laura Esquivel, en su novela Malinche. Pero ha podido más el patriarcado y seguimos cantando La maldición de la Malinche, de Gavino Palomares. ¿La reivindicará algún día la historia verdadera que nunca es la oficial? 

De éste lado de la frontera que también nos fue impuesta para dividir Latinoamérica de invasores europeos, también hay Pueblos Originarios, no han podido exterminarlos por más que lo intenten. A ellos nos los han pintado en las películas del oeste al estilo Hollywood: como violentos, con arcos y flechas atacando carretas de anglosajones que pasan entre montañas y ríos. Los mártires; hombres caucásicos de ojos verdes y azules, robustos y de cabello rubio. Mujeres altas y esbeltas, de tez blanca y con sirvientas indígenas. De modales y paladar refinados. Ahí están las películas de Jhon Wayne, el Gran Chaparral y Bonanza, con las que crecimos muchos, porque el papel de la televisión en la desinformación es vital.   

Esa misma televisión está ocultando lo que sucede con los Pueblos Originarios de Estados Unidos. La opresión que viven es brutal, como la que viven los afro descendientes en las urbes industrializadas y la comunidad latina indocumentada. Sin embargo lo que viven los latinos no lo cubre ningún medio de información, en el caso de los afros y los Pueblos Originarios tienen el respaldo de los medios de comunicación alternativos y es gracias a ellos que nos hemos enterado de lo que está sucediendo en Dakota del Norte, donde pretenden construir un oleducto.   

Es el mismo petróleo por el que México está como está y fue el Golpe en Brasil y la insistencia en derrocar a Maduro en Venezuela. El mismo petróleo por que el que mataron a Gadaffi y se vino abajo la Revolución Árabe. El mismo por el que invadieron Irak y están bombardeando Siria. El mismo capitalismo que ha mutilado África con los Diamantes de Sangre y sigue invadiendo pueblos en desarrollo por el agua de sus ríos y la belleza natural que la tierra guarda en sus entrañas. El mismo capitalismo que tiene el bloqueo en Cuba. El mismo que aplica la versión renovada del Plan Cóndor en América Latina. Ajá, el mismo que tiene millones de pobres en Estados Unidos y miles de parias en las cárceles. El mismo que realiza limpiezas sociales en barrios latinos y afros. El mismo que mata negros y latinos como perros rabiosos en las calles.   

En Estados Unidos, Nativos que se oponen y defienden el agua de sus ríos han sido reprimidos al estilo las películas del oeste hollywoodenses, el Gobierno ha gastado ya 10 millones de dólares en reprimirlas desde que comenzaron las manifestaciones pacíficas, Amy Goodman fue la periodista en ir al paredón, la utilizaron como escudo para silenciar a los Pueblos Originarios pero no lo lograron, aunque le impusieron cargos inexistentes e inventados.   

Han utilizado gases lacrimógenos, los han atado como a perros y metido a perreras, literal, de esas mismas perreras utilizan en la frontera con México para atrapar indocumentados. Los han golpeado y acusado de romper el orden, muchos están en la cárcel acusados de cosas que nunca hicieron.La pregunta, ¿en dónde están los millones de ciudadanos estadounidenses defendiéndolos y uniéndose a las manifestaciones y a la denuncia? El agua es vida, se toma, el petróleo no, nadie puede bañarse con petróleo, cocer sus alimentos, lavar su ropa, atender emergencias de hospital, regar las plantas. Una lluvia de petróleo no hace crecer los árboles, las hortalizas.   

Las protestas de los Pueblos Originarios sirvieron de idea para que en la noche de Halloween muchos anglosajones se disfrazaran de Nativos para sus fiestas. Y otros en específico con los Nativos que están protestando defendiendo sus ríos. Una falta de respeto total. En noviembre también se celebra el Día de Acción de Gracias, historia mal contada, donde dicen que Nativos dieron de comer a los peregrinos que llegaron a tierras americanas como muestra de hospitalidad y de recibimiento.   

La verdad es otra, pero la ocultan, no se las dicen a los niños en las escuelas, no la dicen en los medios de comunicación, no la dicen en las obras de teatro de Broadway, no lo dicen en las películas de Hollywood, no lo dicen en la poesía que gana eventos literarios, no la cuentan los escritores que reciben medallas de honor en la Casa Blanca. No está expuesta murales en los grandes museos. No, está oculta y solo la cuentan los que tienen Memoria Histórica. Desgraciadamente poquísimos en este país de masas manipuladas por el consumismo.   

Sin embargo a pesar de la opresión capitalista, los Pueblos Nativos de Estados Unidos, como los Pueblos Nativos del mundo, siguen despiertos, luchando, defendiéndose del ataque brutal de un imperio que cree que acabando con la naturaleza sobrevivirá cuando el agua se acabe, y podrá comer dólares y beber petróleo. Hay tanto por aprender de los Pueblos Originarios. Por si quedaba alguna duda, si así actúa el gobierno estadounidense contra los Pueblos Originarios dentro de su propio territorio, imaginemos qué es capaz de hacer en las injerencias extranjeras. Digo, por si nos queda duda…   Y una más, imaginemos qué es capaz de hacer la Patrulla Fronteriza con los migrantes  indocumentados en la frontera entre México y Estados Unidos. 

¿Alguna duda de por qué los indocumentados no denuncian lo que viven en la travesía al llegar a territorio estadounidense? Sería bueno que vieran la película Machete, para tener noción. Y como guinda del pastel, reprimiéndolos es como Estados Unidos celebra el Mes de la Herencia de los Pueblos Originarios. Belleza…   

Blog de la autora: cronicasdeunainquilina.com

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo curioso es que los racistas gringos en la calle dicen que fue un error haber dejado vivos a esos grupos de pieles rojas que ahora molestan los muy malagradecidos con sus quejas por tierras que le regalaron los blancos para que vivieran. Se incumplio lo que dice la Biblia sobre la ocupacion de tierras en lo que se debe matar a todos.

Ahora esperan que Trump resuelva el problema mandando a matarlos o enviandolos para Mexico.

Anónimo dijo...

JewSA está conformada por el robo de las tierras y genocidio de los pueblos indigenas que las habitan. Más el robo de la mayor parte de las tierras mexicanas. Manda huevos! que el sionista Trump, quieran deportar como ilegales, a los legítimos pobladores desde miles de años, a los que antes, robaron sus tierras.

Anónimo dijo...

Mucha basura y demagogia antihispánica hay en este texto, todo hay que decirlo. Para empezar, de pueblos originarios nada, que los amerindios vinieron desde Asia. Una cosa es ser anticolonialista y otra muy distinta es contar la Historia como a uno/a le dé la reverenda gana.

Siguiendo con los argumentos que mantienen los defensores a ultranza de la leyenda negra antiespañola está esa idea tan utilizada por los indigenistas (que no indígenas) de que los españoles, conquistadores, exploradores y colonizadores eran enemigos de los nativos americanos, nunca fueron amigos. Según ellos durante la conquista fueron enemigos por lo que los mataban y durante la colonización y el periodo posterior simplemente eran esclavos de los señores españoles los cuales disponían de ellos a su gusto para sojuzgarles, torturarles, violarles y todos los “arles” que os podáis imaginar.

Pues bien, para empezar a tumbar semejantes argumentos yo me arriesgaría a escribir una frase que no solo va en contra de esta afirmación sino que rompe completamente con la idea que se tiene de la conquista de América y su colonización: “La conquista y colonización de América por parte de los españoles habría sido imposible sin la ayuda de los nativos americanos”. Sorprendente, ¿no? ¿Y por qué enuncio esta idea? Porque a lo largo y ancho de la conquista y colonización del nuevo continente las alianzas entre nativos y españoles fueron constantes y muy habituales. ¿Cómo se explicaría que Hernán Cortés con su ejército de aproximadamente 350 hombres venciese en durísimas batallas a ejércitos de varias decenas de miles de guerreros nativos? Aparte de la pericia y la inteligencia del conquistador, hecho innegable, esto fue posible gracias a que detrás de esa “pandilla” de españoles había alianzas con otras naciones nativas que proporcionaban apoyo de todo tipo, entregando y disponiendo de otras decenas de miles de guerreros pero, esta vez, aliados.

Para detallar un poco más este escabroso asunto podemos empezar por el mismísimo Cristóbal Colón, que llegó a las nuevas tierras allá por finales del siglo XV con la consigna clarísima de que había que entablar contacto con los nativos de forma amistosa, saludarles, darles regalos y preguntarles por las rutas y productos existentes. Es lógico que cuando se llega a un lugar sin saber nada o muy poco sobre el mismo tu mejor guía, asesor y ayudante va a ser el que sí lo conoce. Lonely Planet aún no existía. ¿Cómo vas a maltratar a tus propios guías?

Durante el primer viaje de Descubrimiento las relaciones con los nativos siempre fueron amistosas y sin mayores problemas, excepto alguna flecha lanzada desde la playa que no pasó a mayores. Las primeras peleas comenzaron cuando algunas tribus nativas, años después, vieron con preocupación que los extranjeros llegaban para quedarse y no simplemente para buscar algo, encontrarlo y llevárselo. Como ocurrió en las islas antillanas con las rebeliones taínas, pero en la mayoría de ellas siempre había tribus aliadas con los españoles como la del cacique Guacanagarix en la isla Española y Agueybana y Caguax en la isla de San Juan (actual Puerto Rico).

Más adelante, continuando con la conquista en el continente, Hernán Cortés no venció por sí solo y sus 300 hombres a todo el imperio mexica, como decía en el inicio de este artículo, lo hizo gracias a sus alianzas con distintas tribus nativas que iba conociendo por el camino a Tenochtitlán, no todas querían aliarse y se levantaban en armas pero en cuanto eran derrotadas y viendo que gracias a estos hombres llegados de más allá del océano iban a poder derrotar la tiranía que Moctezuma disponía sobre esos pueblos se aliaban con ellos. Ejemplo de ello son las alianzas con los tlaxcaltecas, xochimilcos, otomíes, huejotzingos, cholusenses, chinantecos, chalqueños, etc. Mediante ellas, con la dirección de Cortés y sus hombres y la coordinación de los jefes y caciques de estos pueblos mesoamericanos fue posible tumbar al imperio mexica.

Anónimo dijo...



Poco después de la conquista de los mexicas, Pedro de Alvarado, uno de los capitanes de Cortés, partió hacia el sur a la conquista de Guatemala llevándose en su ejército tlaxcaltecas y otros mesoamericanos. Una vez en territorio guatemalteco se alió con los cakchiqueles para derrotar a los quichés, los zutuhiles y los pipiles. Y pasado un tiempo los quichés se unieron a los españoles para vencer a los cakchiqueles. El interés circunstancial estaba a la orden del día y no una supuesta lucha racial entre los nativos y los recién llegados.

Igualmente, Francisco Pizarro tras capturar a Atahualpa no dio por finalizada la guerra ya que quedaron plenamente operativos los ejércitos incaicos de los generales Quizquiz y Rumiñahui, con los que tuvo que enfrentarse en Cuzco y en Quito, y a los que venció gracias a las alianzas que acordó con los pueblos chachapoyas, huancas y cañaris. Estos pueblos habían sido previamente invadidos y sometidos por los incas durante el período de expansión de su imperio. Los cañaris también se unieron a las huestes de Sebastián de Benálcazar en su conquista del reino de Quito.

Podría seguir añadiendo alianzas de tribus nativas con conquistadores y colonizadores españoles, pero creo que estas son más que suficiente para demostrar que los indígenas en su totalidad no eran enemigos de los primeros españoles que llegaron al continente americano, sino más bien al contrario: fueron sus aliados principalmente para que les ayudasen a vencer a otras tribus nativas que eran enemigos entre sí. Y con esto nos acercamos a otro de los argumentos falsos de la leyenda negra y del indigenismo actuales: que la América prehispánica era un paraíso en la tierra en la que vivían los nativos en paz y armonía. Completamente falso: había numerosas guerras y enfrentamientos salvajes entre ellos y muchas de ellas utilizaron a los españoles como apoyo para salir victoriosos de ellas. Ya se sabe, política pura y dura.

Para saber más sobre este interesante tema:


Sobre la leyenda negra

Indian conquistadors: Indigenous allies in the conquest of Mesoamerica

Malinche, Pocahontas and Sacagawea: Indian women as cultural intermedaries anda national symbols

La verdadera historia de la Conquista de la Nueva España