viernes, 25 de noviembre de 2016

Foro de la Guardia Civil se mofa de la muerte del poeta comunista Marcos Ana

El  interrogante es ¿se denunciarán así mismos y yo voy y me lo creo?


12 comentarios:

Anónimo dijo...


Habria que investigar que faena habian realizado esos tres catolicos, cuando ellos son culpable de haber quemado vivos varios millones de personassolo por fanatismo religoso. y de hecho serian capaces de cualquier atrocidad.

Esto ultimo resulta evidente por el contenido de lo que publican.

Pero en geenral Marcos Ana como se decia llamar es un heroe y un destacado intelectual y patriota que algun dia cuando acabe la pesadilla falangista en España tendra su lugar en el panteon de su patria. Hoy en muchos lugares del mundo se guarda luto por su muerte sin el odioo que aun llena a sus enemigos.

Marti decia " cuando hay muchos hombres sin decoro, hay hombre con el decoro de muchos."

GEECK dijo...

"El gallo negro era grande pero el rojo era valiente..."
(Para Marcos Ana, siempre en la Memoria)

Ninfa dijo...

Hombre lo guay y lo etico y seguramente lo mas lleno de logica e ilustrada postura de esta nuestra España es poner medallitas a la virgenes eso, eso no es de mofa eso es lo natural lo mas logico y lleno de toda razon

Anónimo dijo...

El gallo verde , el que vendió su patria y la traicionó tiene mucho que callar.Para desgracia de algunos el olvido no ha calado.

luzdegas dijo...

Si esos Guardias son la garantía de mis libertades, prefiero defenderme dolo y que ellos trabajen en algo que hagan bien, que evidentemente no es ser garantes de la libertad y la seguridad.

Fidel Castro Ruz dijo...

La GC siempre fue un cuerpo de represores fascistas y lo sigue siendo. A ellos no les haría gracia que se brindase por los GC caídos por Eta ¿verdad?

Arsenio robles espinosa dijo...

De verguenza q se hagan llamar defensores de la libertad, siguen siendo represores, pero a la vez quieren tener los mismos derechos que cualquier otro colectivo armado, primero que aprendan a convivir con los demas ciudadanos y se olviden de tanta prepotencia y mano dura, por no decir gatillo facil, y despues q exijan sus derechos, como hemos hecho tod@s, pero sin violencia.

Arsenio robles espinosa dijo...

Que vamos a esperar de la herencia fascista represora de franco, por desgracia quedan muchos fascistas en ese cuerpo y el abuso de poder esta a la orden del dia, lo llevan en la sangre, putos fascistas.

Arsenio robles espinosa dijo...

De verguenza q se hagan llamar defensores de la libertad, siguen siendo represores, pero a la vez quieren tener los mismos derechos que cualquier otro colectivo armado, primero que aprendan a convivir con los demas ciudadanos y se olviden de tanta prepotencia y mano dura, por no decir gatillo facil, y despues q exijan sus derechos, como hemos hecho tod@s, pero sin violencia.

Anónimo dijo...

ese comentario se lo podrian haber hecho para su seguro adorada Rita que era muy creyente. Marcos era ateo por lo tanto no creo que sea acogido en el seno de nadie ignorantes

Sensatez dijo...

Mucha vergüenza que gente pagada para defender al pueblo....este ahí para defender, todavía, ideales fascistas. Ser católico....no es sinónimo de persona justa...PENA ME DA DE TENER GENTE DE ESTA CATADURA MORAL .

Brum Brum dijo...

Los CABALLOS negros son.
Las herraduras son negras.
Sobre las capas relucen
manchas de tinta y de cera.
Tienen, por eso no lloran,
de plomo las calaveras.
Con el alma de charol
vienen por la carretera.
Jorobados y nocturnos,
por donde animan ordenan
silencios de goma oscura
y miedos de fina arena.
Pasan, si quieren pasar,
y ocultan en la cabeza
una vaga astronomía
de pistolas inconcretas.

¡Oh, ciudad de los gitanos!
En las esquinas, banderas.
La luna y la calabaza
con las guindas en conserva.
¡Oh, ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Ciudad de dolor y almizcle,
con las torres de canela.

Cuando llega la noche,
noche que noche nochera,
los gitanos en sus fraguas
forjaban soles y flechas.
Un caballo malherido
llamaba a todas las puertas.
Gallos de vidrio cantaban
por Jerez de la Frontera.
El viento vuelve desnudo
la esquina de la sorpresa,
en la noche platinoche,
noche que noche nochera.

La Virgen y San José
perdieron sus castañuelas,
y buscan a los gitanos
para ver si las encuentran.
La Virgen viene vestida
con traje de alcaldesa,
de papel de chocolate
con los collares de almendras.
San José mueve los brazos
bajo una capa de seda.
Detrás va Pedro Domecq
con tres sultanes de Persia.
La media luna soñaba
un éxtasis de cigüeña.
Estandartes y faroles
invaden las azoteas.
Por los espejos sollozan
bailarinas sin caderas.
Agua y sombra, sombra y agua
por jerez de la Frontera.

¡Oh, ciudad de los gitanos!
En las esquinas, banderas.
Apaga tus verdes luces,
que viene la benemérita.
¡Oh, ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Dejadla lejos del mar,
sin peines para sus crenchas.

Avanzan de dos en fondo
a la ciudad de la fiesta.
Un rumor de siemprevivas
invade las cartucheras.
Avanzan de dos en fondo.
Doble nocturno de tela.
El cielo se les antoja
una vitrina de espuelas.

La ciudad, libre de miedo,
multiplicaba sus puertas.
Cuarenta guardias civiles
entran a saco por ellas.
Los relojes se pararon,
y el coñac de las botellas
se disfrazó de noviembre
para no infundir sospechas.

Un vuelo de gritos largos
se levantó en las veletas.
Los sables cortan las brisas
que los cascos atropellan.
Por las calles de penumbra
huyen las gitanas viejas
con los caballos dormidos
y las orzas de monedas.
Por las calles empinadas
suben las capas siniestras,
dejando detrás fugaces
remolinos de tijeras.

En el portal de Belén
los gitanos se congregan.
San José, lleno de heridas,
amortaja a una doncella.
Tercos fusiles agudos
por toda la noche suenan.
La Virgen cura a los niños
con salivilla de estrella.
Pero la Guardia Civil
avanza sembrando hogueras,
donde joven y desnuda
la imaginación se quema.
Rosa la de los Camborios
gime sentada en su puerta,
con sus dos pechos cortados
puestos en una bandeja.

Y otras muchachas corrían
perseguidas por sus trenzas,
en un aire donde estallan
rosas de pólvora negra.
Cuando todos los tejados
eran surcos en la tierra,
el alba meció sus hombros
en largo perfil de piedra.

¡Oh, ciudad de los gitanos!
La Guardia Civil se aleja
por un túnel de silencio
mientras las llamas te cercan.

¡Oh, ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Que te busquen en mi frente.
Juego de luna y arena.