viernes, 4 de noviembre de 2016

Renunciar a un genocidio sería como renunciar a golpear a su mujer

El dice eso resulta ser nada más y nada menos, que un "señor" embajador.

"Yemen es necesario, como pegarle a mi esposa"

En una respuesta tan vergonzosa como extravagante, el embajador saudí en Washington ha realizado un paralelo entre los ataques con bomba contra Yemen y las palizas que da a su esposa.

Abdulá bin Faisal al Saúd, el embajador saudí en EEUU, al ser interrogado, contestó al periodista del sitio theintercept.com que “eso (el pedir el fin de los ataques en Yemen) es como si me pidieran que renunciara a pegar a mi esposa”, se dice en el sitio.

“Insistimos en que nos diera una respuesta más clara, pero él dijo: “Vosotros sois agentes políticos, pero yo no soy un hombre político”.”

Sin embargo, el embajador saudí en Washington indicó la pasada semana que Riad continuaría sus ataques contra Yemen.

Arabia Saudí ha llevado a cabo en las últimas semanas dos masacres contra civiles en Yemen al atacar una sala de duelo en Sanaa y una cárcel en Yemen matando entre estos dos ataques a más de 210 civiles. Tras negar en principio estas matanzas, al final acabó por reconocer su autoría.

Al Manar


1 comentario:

Anónimo dijo...

En el mundo democratico que el vive un genocidio es normal.

Pero se han dado cuenta que desde 1948 con el espectaculo de las matanzas en Palestina se ha banalizado totalmente la vida y la muerte en el mundo. Asimismo el exodo de los pueblos huyendo de criminales politicos que comenzo en Palestina lo han reproducido tambien en todo elk mundo.

Han banalizado el signifiiado de la vida y convertido el mundo en un infierno en nombfre de su Dios.