viernes, 11 de noviembre de 2016

Syriza desahuciará 50.000 familias pobres

Sus viviendas serán entregadas a los bancos.  Quizás por ello (y otras cosas), su gran amigo Pablo Iglesias hace meses que no cite a Tsipras como "ejemplo".

En Grecia el ataque contra el derecho a la vivienda no ha sido tan fuerte como en España. La Ley de Defensa de la Primera Vivienda no permitía desahucios. Hubo que esperar hasta la subida del Gobierno de Syriza y la firma del memorándum con la troika, que entre otros incluía la suspensión de la protección para la residencia principal, para aprender qué es un desahucio o cómo se puede organizar una respuesta solidaria de los vecinos. Nadie puede olvidar que el Gobierno y Alexis Tsipras habían prometido que ninguna casa iría a parar a manos de los bancos. Ahora se calcula que más de 50.000 familias se enfrentan al peligro de perder sus casas en 2017. En cada juzgado de distrito se están subastando inmuebles todos los miércoles. 

En verano el plan era poner en venta entre 2.000 y 5.000 casas. La mayoría de los afectados son familias y gente que tenía préstamos y que ahora no puede pagar las mensualidades a los bancos debido a las grandes pérdidas de ingresos. Son los llamados préstamos rojos. La huelga indefinida de los notarios, que se negaron a participar en las subastas, y las manifestaciones cada miércoles frente a los juzgados han logrado frenar los planes de los bancos. Por ello hasta ahora sólo había habido un intento de desahucio por parte del Eurobank de una casa en Nikaia, en el Pireo, y en algunos casos se ha intentado paralizar subastas. Ahora, en muchos casos, como en Salónica el 19 de octubre, la gente ha tenido que enfrentarse a la fuerza policial, a ataques y a gases lacrimógenos.

Gran parte de los inmuebles en venta lo están por deudas no sólo con los bancos, sino directamente con el Estado. En muchos casos son deudas fiscales de 300, 500 ó 600 euros. Son gente que no puede pagar los impuestos, incluso gente en paro. Los bancos están preparando un tsunami de ejecuciones hipotecarias después de la finalización de los acuerdos sobre los funds internacionales. Después del 1 de enero de 2017 veremos toda la codicia bancaria. Los bancos han sido recapitalizados tres veces con dinero público y vemos cómo los ingresos populares se están hundiendo y los suicidios están aumentando.

En el juzgado de Peristeri, un municipio al oeste de Atenas, el movimiento logró bloquear la subasta de una vivienda de 77 metros cuadrados. La entidad que la reclama es la Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI), la misma que ha echado a miles de personas de sus casas en el Estado español. Aunque los notarios estaban en huelga, la entidad quería proceder con la subasta. Centenares de vecinos, miembros de Unidad Popular, Antarsia, estaban allí, defiendo la casa de una mujer desempleada que tenía una deuda de 22.000 euros con esta entidad de créditos hipotecarios filial del Banco Santander.

Como dicen los vecinos que organizaron la manifestación, UCI ha prestado a mucha gente y es muy probable que sigan nuevas subastas. La manifestación logró por ahora parar la subasta y el movimiento ha declarado que no lo va a dejar pasar. “Será una lucha larga y dura –como dice Maria, una vecina solidaria–, pero merece la pena, para que la gente sepa que no está sola, que hay alternativa que se construye paso a paso con nuestras manos y un poco de valentía. Nada más”.

diagonalperiodico.net

1 comentario:

Anónimo dijo...


Ese fue el mismo camino de la Alemania nazis que al final los llevo a la fabricacion de los famosos hornos crematorios que hicieron grande al Tercer Reich.

Es curioso que Grecia le dio la gran batalla a los caballeros teutones y quizas por eso la castigan a comer tierra hoy.

Solo hay que fijarse lo bien que le fue a los alemanes y japoneses despues de sus crimenes, parecian las victimas.