sábado, 7 de enero de 2017

La magnífica empresa Amazon

Exquisito trato telefónico, compensaciones económicas si el envío no llegó a tiempo, todo lo puede Amazon. Claro que así... cualquiera.

Los trabajadores de Amazon tienen que dormir en tiendas de campaña junto a sus puestos de trabajo

Las condiciones de vida de la clase obrera son cada vez más similares a las de los mendigos que viven tirados en la calles. En el caso de los trabajadores, viven tirados junto a su puesto de trabajo. Pendientes de que en cualquier momento el patrono requiera sus servicios. Las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

Es el caso de la multinacional Amazon, cuyos trabajadores de la central de Dumferline, en Escocia, malviven en tiendas de campaña en un descampado perteneciente a la propia empresa para cumplir con una jornada de trabajo de 60 horas semanales.

Los obreros de Amazon cobran entre 3 y 5,7 euros la hora de trabajo, según los envíos que cumplimenten, y ese salario no les llega para pagarse el billete de autobús hasta su puesto de trabajo, cuyo precio es de 8,7 euros diarios.

Un trabajador de la multinacional le comenta al diario escocés The Courier que vive a 100 kilómetros de la empresa y no puede recorrer esa distancia dos veces al día. Los billetes de tren son demasiado caros, añade. No se lo puede permitir.

Cuando la vergüenza ha salido al aire, gracias a las denuncias y no a los sindicatos, la hipocresía de los políticos les hace rasgarse las vestiduras. El dirigente del partido liberal demócrata escocés, Willie Rennie, ha criticado a la multinacional: “Amazon debería avergonzarse de que sus salarios obliguen a los trabajadores a acampar fuera en medio del invierno para cumplir con su trabajo. Ya es hora de que la dirección haga una larga y profunda introspección para cambiar sus prácticas”.

Pero la patronal está empeñada en mantener esa vergonzosas condiciones laborales, propias de la Edad Media. El director general de Amazon en Gran Bretaña, Paul Ashraf, ha dicho que la multinacional se concentra “exclusivamente en las obsesiones de los clientes” .

Ahora bien, durante los Viernes Negros, cuando las peticiones de entregas domiciliarias alcanzan su máximo, organizan tómbolas para que los trabajadores se diviertan en el patio de la empresa, siempre a la intemperie.

No es la primera vez que Amazon es denunciada por las condiciones laborales miserables que impone a sus trabajadores, muchos de los cuales trabajan más de 10 horas diarias, sin descanso semanal, durante meses. Los ritmos de trabajo son extenuantes, ya que deben entregar 200 paquetes diarios por un salario de hambre.

Amazon no sólo explota brutalmente a los trabajadores que hacen las entregas domiciliarias, sino también a los que se sientan en sus despachos. “He visto a todos mis colegas llorar en sus oficinas”, comenta un trabajador al New York Times.

El capitalismo está llevando a la clase obrera a las peores condiciones laborales jamás conocidas. Ni siquiera en el siglo XIX los trabajadores han dormido a la intemperie.

China ya no es la excusa. Estamos hablando de una gran metrópoli capitalista.



1 comentario:

Anónimo dijo...

En el mundo se esta montando milagrosamente un tinglado de grandes empresas todas de origen judio que se supone tienen un capital regalado por la Reserva Federal a cuenta de los pueblos del mundo y esas empresas van extendiendose arransando con la competencia facilmente porque son financiada con dinero regalado aunque muy bien encubierto para crrear grandes monopolios y dominar la economia mundial. En ocasiones utilizan titeres no judios al frente.

Amazon lo intento en China pero no tuvieron exito porque los chinos no dejan destruir sus empresads nacionales porque no creen que ningun pueblo del mundo tenga derechos especiales por mandato de su dios.

Los chinos crearon Alibaba y fueron ellos los que sacaron Amazon del mercado.