miércoles, 11 de enero de 2017

Los perros del capital

Por supuesto que todo es correcto desde el punto de vista de la legislación de los millonarios.

El expresidente de la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado José María Peláez ha advertido este martes de que la Agencia Tributaria dedica gran parte de sus medios a controlar “pequeños fraudes o errores” de empleadas de hogar, jubilados y jóvenes, en lugar de dedicar estos recursos a combatir el fraude más complejo y sofisticado.

Peláez indicó que la Agencia Tributaria ha lanzado “miles de requerimientos” a las empleadas del hogar, obligándoles a tributar por sus “fabulosos” sueldos, que en muchas ocasiones tiene que estimar porque Hacienda dispone sólo de datos de cotización y no de lo que realmente han cobrado, ya que muchas veces cobran por horas.

En el caso de los jubilados, el inspector de Hacienda alerta de que muchos de ellos han sido requeridos para que paguen los impuestos correspondientes a las pequeñas pensiones que perciben por el tiempo que estuvieron trabajando en el extranjero, exigiéndoles en muchos casos importes que no pueden pagar. En cuanto a los jóvenes, se les pide la devolución de las deducciones de alquiler ante cualquier fallo que hayan podido cometer.

Aunque Peláez deja claro que la actuación de la administración tributaria en todos estos casos es la correcta desde el punto de vista legal, apunta que el principio de eficacia y el “sentido común” indican que habría que dedicar menos recursos a estos “pequeños fraudes o errores” y más y mejores a los grandes defraudadores que se “escapan” por la falta de medios humanos, materiales y legales.

Agencias

1 comentario:

Anónimo dijo...


Donde yo trabajaba a un trabajador lo botaban por robarse un pedazo de pan, a los dueños judios su principal testaferro tambien judio los acuso de robarse 100 millones de dolares del dinero del gobierno para la atencion de ancianos y ni se molestaron en investigar.

El robo existe solo cuando lo cometen los pobres.