martes, 24 de enero de 2017

Recortes a niños, segunda parte

“Viví 20 días con velas, con mis dos hijos, uno de ellos dependiente”

Sandra no podía parar de llorar cuando vio el caso de Rosa, la anciana de Reus que falleció tras un incendio que originó una vela. “Lo pasé feo, feo”. Ella sabía lo que era tener cortado el suministro eléctrico por impago. Entre diciembre de 2015 y enero de 2016 vivió con sus hijos 20 días sin luz y sin agua. "Más de una vez se me cayó la vela encima. Cocinaba con una cosita de camping gas y mis hijos enfermaban mucho. Era pleno invierno”. 

A Sandra le cortaron la luz "sin previo aviso”, a pesar de su situación de extrema vulnerabilidad: no tenía ingresos, es víctima de violencia machista y tiene dos hijos a su cargo, uno de ellos discapacitado. Después "de tanta lucha y gracias al asesoramiento de la Alianza contra la Pobreza Energética (APE)“, vive en un piso para víctimas de violencia género en Barcelona y ayuda a los que sufren el drama energético.

20minutos.es

Nota: Nos sigue haciendo mucha "gracia" eso de la "pobreza energética" expresión utilizada para disimular y dulcificar, lo que es pobreza a secas vinculada al dilema del "o comes o pagas la luz". Ambas cosas a la vez es imposible para muchísimos pobres. Millones de pobres más, tendrían el mismo dilema  si no recibieran ayuda de sus familias.

2 comentarios:

Anónimo dijo...


Me imagino que los buenos cristianos veran eso con indiferencia y consolacion diciendo " afortunados que pronto estaran en el cielo en brazos del todopoderoso."

Mercedes dijo...

Esto es como lo de lo "daños colaterales", suena mucho mejor...dónde va a parar!
Suena a primer mundo, no como hambre, miseria, pobres..esos vocablos tan tercermundistas que en nada erradicarán del diccionario...