lunes, 6 de febrero de 2017

El final del ‘dinero’ en efectivo es un atraco a gran escala

Tomado del blog movimientopoliticoderesistencia.

Con la llegada del imperialismo, para financiar la Primera Guerra Mundial, los gobiernos burgueses de Europa quitaron el oro (el único dinero de verdad) a las personas que lo tenían y, a cambio, les dieron papeles, dinero fiduciario. Fue un gran atraco, en masa, uno de los mayores de la historia.

Ahora el capitalismo se apresta a dar otro atraco aún mayor: te quitan hasta el dinero fiduciario y ya no te dan nada a cambio. Absolutamente nada. Llega eso que la burguesía llama “dinero digital” o “electrónico”. Tienes que abrirte una cuenta bancaria, tener una tarjeta de crédito, un móvil, conexión a internet, saber manejar esa parafernalia y… rezar para que no deje de funcionar.

Los “expertos” aseguran que este cambio es consecuencia del progreso técnico. Pero si así fuera, la implantación del “dinero” digital habría empezado por países como Alemania y, sin embargo, ha empezado por otros, como Grecia, donde las tiendas tienen que poner en sus escaparates un cartel con el lema “Es obligatorio el pago con tarjeta” y las empresas tienen que pagar mediante transferencia cualquier importe por encima de los 50 euros.

La expropiación del “dinero” circulante es consecuencia de la bancarrota financiera del capitalismo. Cuando la situación reventó en 2008, muchas personas se apresuraron a sacar sus depósitos del banco. Si esa misma situación se reprodujera sin dinero en efectivo, nadie podría sacar nada de ningún sitio porque no hay nada que sacar.

Es una de las trampas, que conviene dejar bien clara para prevenir la demagogia de estafadores, como Pablo Iglesias y los suyos. Como ya hemos advertido en anteriores entradas, la Unión Europea ha impuesto lo que llaman “rescates internos”, por lo que las crisis bancarias las deben pagar, entre otros, los que tengan depositado su dinero en un banco.

Lo mismo cabe decir de los tipos de interés negativos: si el cliente tarda un poco en gastarse “su dinero” llegará un momento en el que le habrán robado hasta el último céntimo. Por un lado o por el otro, no tendremos ninguna posibilidad de salir de la trampa. Nos vamos a quedar sin “nuestro dinero”.

Nos han convertido en rehenes de los bancos, de todos ellos, del sistema bancario. Jamás podremos sacar el “dinero” de ninguna parte. Ni siquiera podremos hablar de que el “dinero” sea nuestro porque no tendremos nada. Todo es virtual, de plástico, ficticio.

Con la aparición del dinero fiduciario, el Estado garantizaba su circulación o, dicho con otras palabras, el único autorizado para el saqueo era la hacienda pública. Con el “dinero digital” nadie garantiza nada. Los clientes ni siquiera podrán acudir a una sucursal a protestar porque no habrá sucursales. Les indicarán que presenten sus quejas en el servicio de atención al cliente enviando un correo electrónico.

Lo mismo le dirán cuando el lector de tarjetas no le admita el pago, o cuando no haya conexión a internet, o cuando le roben el móvil. ¿A quién deberá dirigirse el cliente?, ¿a Telefónica?, ¿a Huawei?, ¿a Bankinter?

No se deje engañar. Le dirán que así van a acabar con el fraude fiscal, pero ¿saben una cosa? Google es uno de los mayores evasores fiscales de Europa y sólo utiliza “dinero” virtual.

1 comentario:

Anónimo dijo...


Te lo quitan todo solo cerrando tus cuentas. De esa dorma pueden aplicar a las personas las mismas sanciones economicas que aplican a las naciones.