viernes, 10 de marzo de 2017

Al final se verá que todos los curas rezan igual

Pide perdón mientras no hacen lo propio quienes arruinaron la vida de miles de niños. Pocos escapan de las garras del Señor (Imagen: La Voz de Galicia)

El cura de Cuntis, Juan Carlos Martínez, de 40 años y muy activo en su relación con los vecinos, seguramente no vuelva a disfrazarse en su vida. Lo decía el miércoles, con una sensación y un tono de voz que se movía entre la tristeza y el arrepentimiento. ¿Por qué ha tomado esta decisión? Pues porque su disfraz en estos últimos carnavales, en los que salió junto a un grupo de vecinos y amigos del pueblo vestido de Hugh Hefner, dueño de la mansión Playboy, acompañado de las pertinentes conejitas, ha levantado una buena polémica. 

Él reconoce que su actuación fue «desafortunada» y, aunque los vecinos lo apoyan a capa y espada, no deja de disculparse. Pidió perdón desde el púlpito en cada misa que ofició desde entonces. Mostró su arrepentimiento ante el vicario episcopal, que le afeó su conducta. Y quiere presentar sus disculpas ante el propio arzobispo de Santiago, con quien pidió una cita. 

El miércoles, a mayores, decía: «Pido perdón a quen se poida sentir ofendido pola miña culpa, como non facelo!».Juan Carlos Martínez no quería hablar demasiado de este asunto. Prefería pasar página. Pero sí lo hacían vecinos de Cuntis, tanto los que van a misa como los que se declaran ateos pero indican que «este cura es un encanto y hay que estar con él». Ellos explicaban, sobre todo, el contexto en el que se produjeron los hechos. 

Contaban que Juan Carlos Martínez, además de su párroco, es uno más en Cuntis. Que trabajó a brazo partido para montar Cáritas, que puso todo de su parte para unificar parroquias y para que los domingos la gente venga a la misa al casco urbano. Incluso le atribuyen, por su poder de convocatoria en la iglesia, haber dinamizado la hostelería. «A xente agora vén á misa e toma o vermú en Cuntis, é unha marabilla», dicen. Unos y otros insisten en que la relación con los vecinos es tan fluida que, en una cita como los carnavales, él no podía faltar. 

Y, efectivamente, siempre se disfrazaba sin que mediase polémica de por medio. Hasta este entroido. Resulta que al párroco, convertido en Hugh Hefner y ataviado con su mítico batín, en medio del desfile, justo cuando simulaba un número erótico tumbado en una cama junto a una de las conejitas -encarnada por un hombre-, lo fotografiaron por pasiva y por activa. Varias de esas imágenes, además de algún que otro comentario, llegaron hasta el vicario, Calixto Covo, que, como él mismo explicó, se llevó un buen disgusto a cuenta del disfraz.

lavozdegalicia.es

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Si ahora hasta el Papa Francisco se solto el que dudaba de la existencia de Dios ya lo que queda es caradura y seguir adelante.

Despues de dos milenios haciendo mal a la humanidad es hora de obligarlos a colgar los habitos y irse a trabajar como los demas.

Al final se cumplen las palabras del Apostol Pablo "antes de predicar el evangelio se debe trabajar ".

OdiseaAzul dijo...

Quien de los tres es el cura que no me acabo de enterar ?

JM Álvarez dijo...

Caray Odisea, el que funge como dueño de play boy, las "otras" son lo que llaman, de manera humillante para la mujer que se presta a eso, "conejitas"

OdiseaAzul dijo...

Ok luego lo he visto por la tele