miércoles, 5 de abril de 2017

¿A la guerra por Gibraltar? No, gracias

18 millones de turistas británicos que han hecho posible la recuperación de la economía de España (eso no se lo cree ni "el Mariano", nota de blog), millones de botellas de vino, de toneladas de frutas, de verdura, de pescado, de jamón serrano, de conservas, en decenas y decenas de camiones entrando cada mañana en el Reino Unido procedentes de España, la ilusión de medio millón de chicos españoles que trabajan, se forman y preparan para el futuro en el Reino Unido, todo y más, se podría ir al carajo si siguen prosperando la tesis de Gibraltar Español y la situación se encona con el enfrentamiento entre los más ultras patriotas de uno y otro lado.


En Bruselas, González Pons al más puro estilo del PP barroco, se frota las manos, se envalentona y reparte abrazos entre los suyos más acérrimos. Hemos ganado y Gibraltar ya pronto es nuestro, se dirán. Como quería su colega Garcia Margallo. La bandera ya está a punto de ondear.

Pues no señor. Todo lo contrario. La obsesión de Margallo y sus seguidores de aprovechar el Brexit para poner a Gibraltar a sus pies, les puede salir como el tiro por la culata. Han conseguido con ese primer round que la UE elimine la posibilidad de tener en cuenta al territorio europeo, que no español, en las conversaciones del Brexit. Triunfo efímero como se verá pronto, porque Gran Bretaña no va a dar la espalda a Gibraltar, ni muchos de los países de Europa, tampoco.

Mientras la alusión a la otra premier británica, Margaret Thatcher que envió sus barcos a contener la embestida del “Belgrano” y hundirlo en las lejanas Fakland y acabar así con la tentación de quienes pensaban: “las islas son mías, aunque estén lejos de mí”, ha provocado una cascada de sentimientos patrióticos en Gran Bretaña, hasta llegar a ver quienes tienen más barcos y más mortíferos submarinos. Y el posicionamiento a favor de Gibraltar de periódicos ingleses que eran tibios y ahora ponen un titular en portada y en español: “La Roca, no se toca”. Ese es el triunfo de González Pons en la UE. Poner a toda Gran Bretaña a defender a Gibraltar. Encender la pasión patriótica y a ambos lados, azuzar la crispación y el enfrentamiento que nada bueno ha traído al abandonado Campo de Gibraltar en más de 300 años. Ah, bueno y la web patriótica y algún que otro medio español, echando leña al fuego. 

Nada de dedicar esfuerzos, tiempo y dinero a trabajar juntos por el progreso del Campo de Gibraltar, a recoger el guante lanzado por Picardo con el compromiso de crear 100.000 puestos de trabajo en el Campo de Gibraltar, que seguro que sabe como lograrlos con el apoyo de la cámara de Comercio norteamericana que tan estrechos contactos mantiene con la Roca o con la eficaz oficina de representación de Gibraltar en China o con todas esas firmas mundiales que han mostrado su interés en instalarse en el World Trade Center de Gibraltar, por ejemplo.

La milonga de la cosoberanía, para engatusar a los gibraltareños a ceder en su más firme convicción con la añagaza de ofrecerles todo eso que hasta ahora España ha considerado el más grave pecado que Gibraltar comete y que, según la propuesta o el caramelo que Margallo quería envenenar, ya no sería nada malo. Revisen ustedes la propuesta de la milonga y verán cuantas cosas prometía el Gobierno de España a los gibraltareños para rendirlos, aunque nunca ni prometió esas cosas ni hizo nada a su favor, para los sufridos españoles de La Línea, por ejemplo. Es decir, un cuento. 

Y ahora, Brexit y castigo. Nada de contemplar el deseo de los gibraltareños de querer vivir en paz y si es posible en armonía y contribuyendo juntos al desarrollo y a la elevación del nivel de vida del Campo de Gibraltar.

Había que envenenar la situación y el Brexit, de por sí ya complicado, complicarlo con el nudo en la garganta a Gibraltar. O tragas o te ahogo, que ahora, tengo la sartén por el mango y te puedo hacer sufrir, que para eso la UE, me da el veto y el poder de fastidiarte, de hacerte daño. El pírrico triunfo de Fernández Pons encarnando al ogro que quiere tragarse a Gibraltar.

Pero la lógica y natural reacción británica de apoyo a Gibraltar, dándose cuenta de lo que España pretende, que no es otra cosa que insistir en el vano empeño de sojuzgar a los llanitos y de hacerles la vida imposible para que, como dóciles corderitos pidan dejar de ser británicos y le entreguen su Peñón, la tierra que les vio nacer y donde están enterrados sus abuelos y bisabuelos, que no se olvide, ha abierto el camino de la confrontación. Y no solo se habla de barcos de guerra para la lucha, se dice que se podría paralizar España en un día. Si dejan de venir aviones cargados de turistas (alguno ya ha pedido que los británicos no vengan a España) sí que se haría daño. Y mucho. Sin necesidad de bombardear.

Así que, vamos a ver si los de Rajoy y alguno más, se dan cuenta de que por ese pitón, no se puede torear. Y cambian el chip. Como quiso hacer Moratinos, abriendo un proceso más humano, más democrático, respetando lo que pide una población democrática y comenzando a trabajar juntos por el progreso y el bienestar de esta parte de la Baja Andalucía. ¡Qué gran idea fallida, lo de la Terminal Aeroportuaria de La Línea de la Concepción!, no ya por los puestos de trabajo, sino porque podría servir para impulsar el turismo en las playas salvajes de La Línea, en las de Tarifa o de Manilva y porque sería un ejemplo de cooperación interregional. Pero ahí está la gran terminal internacional con el boquete hecho para conectar por encima de la alambrada con la de La Línea.

Abrir el melón de la guerra contra Gibraltar no es nada bueno. Para nadie. Y menos cuando al otro lado del Estrecho y con los mismos argumentos y parecida situación tenemos Ceuta, Melilla, las islas Chafarinas, Alhucemas, los peñones, etc. Esperando, con algún que surja allí otro González Pons agazapado para saltar.

Lamentable.  

latribunahoy.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

http://gaceta.es/pio-moa/gibraltar-problema-madrid-londres-04042017-1807


ESTAS RAZONES SOBRE GIBRALTAR se supone que serán avaladas por quienes

se proclaman contra el colonialismo y contra los paraisos fiscales.


El hecho de que durante el régimen de Franco, España reivindicara la soberania sobre Gibraltar...

demuestra en el vilecimiento lacayuno de los gobiernos españoles de Alfonso 13, de AlcaláZamora, de Azaña y de los del régimen posterior a 1975.

Quienes en Andalucia ayoyan a PICARDO se suppone que cobran comisiones por parte de los piratas de Gibraltar.

Y hay que recordar que ha sido RUSIA quien a sugerido recientemente al Reino Unido... que para poder acusar a Rusia por anexionarse de un territorio ruso como es Crimea, antes deberia DEVOLVER las Islas MALVINAS y GIBRALTAR...

Anónimo dijo...

En la guerra por Gibraltar deberian enfrentar a Reino Unido, Estados Unidos, Canada, Australia y Nueva Zelanda o como ellos dicen la Comunidad Internacional pues los otros no valen.

Ademas los que mangonean Espana viven muy bien con lo que tienen, pero no sueltan la Catalunia indefensa.