viernes, 5 de mayo de 2017

Dios y los pechos grandes



4 comentarios:

Anónimo dijo...

El fanatismo religioso que le estan metiendo como ayuda los gringos a centroamerica y suramerica es apoteosico, los fanaticos idiotizados estan haciendo la justicia por sus propias manos, incluso quemando personas vivas para limpiarlas de pecados como en las mejor tradiciones de la cristiandad en los buenos tiempos de la Santa Inquisicion.

Y las autoridades no pueden hacer nada o los acusan de violar la santa libertad de religion, algo que es un mal chiste porque los cristianos se destacaron por asesinar a los creyentes de las religiones indigenas sin creer en esa libertad.

Pero los cambios politicos en America Latina estan sustentado en la promocion de la fe desde el norte utilizando el oscurantismo como la ultima trinchera. Y la gente tonta se conforma con vivir en la miseria por ir al cielo.

Anónimo dijo...

Y para mejorar el mundo ahora Trump y sus acolitos acaban de aprobar una ley que le permite a los religiosos meterse en la politica y entonces veremos que las iglesias se convetiran en centrro de reclutamoiento de fanaticos politicos en la direccion que convenga a los intereses economicos del momento.

Eso es muy arriesgado porque se conoce muy bien lo peligrosa que es la liga de religion y politica con los ejemplos cercanos de los nazis alemanes y los sionistas en Israel. Pero al parecer sobran muchas personas los muertos no les importan.

Es bueno para el negocio. Seguro que subira en la bolsa el indice bursatil de funerarias, cementerios y crematorios.

Anónimo dijo...

http://www.gabitos.com/cristianos/template.php?nm=1443204374

ESA IGLESIA DEL FINAL DE LOS TIEMPOS NO EXISTE!

ES UNA BROMA para desacreditar al cristianismo

Juan Ramón Medina Ortega dijo...

¿Qué no existe esa Iglesia? Pues bien, igual la voy a crear yo, que seguro que me forro con la cantidad de imbéciles locos por creer cualquier cosa que le prometa la vida eterna (¡qué horror!). Es la religión un campo de negocio en que por mucha competencia que exista siempre habrá hueco para forrarse.