martes, 2 de mayo de 2017

Esclavos en el fogón

Tú me das tu fuerza de trabajo y yo te doy comida y un jergón donde dormir.

Los «stagiers» son el argot culinario los aprendices de cocina que trabajan sin cobrar y que en muchos restaurantes Michelin suponen entre el 50% y el 80% del total de los cocineros. Los grandes «chefs», entre ellos algunos tan mediáticos como Jordi Cruz o Pepe Rodríguez, defienden tener en sus cocinas a estos becarios sin cobrar, según revela en un reportaje El Confidencial.

«Me molesta que se hable del trabajo del ‘stagier’ como algo negativo, como si fuera un abuso o una mala práctica», explica Jordi Cruz en declaraciones en El Confidencial. «Estás aprendiendo de los mejores en un ambiente real, no te está costando un duro y te dan alojamiento y comida. Es un privilegio. Imagínate cuánto dinero te costaría eso en un máster en otro sector», argumenta el miembro del jurado de MasterChef. Hasta dice sentir «envidia» de no haber podido él mismo hacer uno

Jordi Cruz y Pepe Rodríguez defienden tener becarios en sus restaurantes sin cobrarPolémica en Twitter por la opinión de los dos jurados de MasterChef y otros cocineros famosos que apoyan la figura de los «stagiers»L

Los «stagiers» son el argot culinario los aprendices de cocina que trabajan sin cobrar y que en muchos restaurantes Michelin suponen entre el 50% y el 80% del total de los cocineros. Los grandes «chefs», entre ellos algunos tan mediáticos como Jordi Cruz o Pepe Rodríguez, defienden tener en sus cocinas a estos becarios sin cobrar, según revela en un reportaje El Confidencial.

«Me molesta que se hable del trabajo del ‘stagier’ como algo negativo, como si fuera un abuso o una mala práctica», explica Jordi Cruz en declaraciones en El Confidencial. «Estás aprendiendo de los mejores en un ambiente real, no te está costando un duro y te dan alojamiento y comida. Es un privilegio. Imagínate cuánto dinero te costaría eso en un máster en otro sector», argumenta el miembro del jurado de MasterChef. Hasta dice sentir «envidia» de no haber podido él mismo hacer uno. 

Jordi Cruz, que es el chef del restaurante Àbac, con una estrella Michelin, en Barcelona, piensa que un restaurante de ese nivel es casi inviable económicamente sin «stagiers» en la plantilla. «Si toda la gente en cocina estuviera en plantilla, no sería viable. Tener aprendices no significa que me quiera ahorrar costes de personal, sino que para ofrecer un servicio de excelencia necesito muchas manos» dice a El Confidencial.En su restaurante, Jordi Cruz tiene 14 personas con contrato y entre 10 y 20 «stagiers» según la temporada. «Las dos partes ganan. Es un ‘tú me das tus manos y yo te enseño'», cuenta

lavozdegalicia.es

2 comentarios:

Anónimo dijo...


Y por lo que parece ya se creen que se pueden ahorrar el dinero del jergon y poner a la poblacion a vivir como los animales.

Juan Ramón Medina Ortega dijo...

En un país en el que la gente rebusca comida caducada entre los contenedores de basura resulta que los programas en que se disparan las audiencias son los de chefs de "alta" cocina. Lo dice todo sobre qué país habitamos.