lunes, 17 de julio de 2017

Acoso brutal para robar una limosna de 300 euros

Esa limosna irá a parar al pago de la deuda externa que los gestores de los intereses de los oligarcas hicieron pública. Hasta los céntimos son necesarios. Por supuesto paga el obrero.

La Xunta ha decidido retirarle la Renta de Inclusión Social de Galicia (Risga) a una vecina de Nigrán, J. T., principalmente porque «non amosou interese en acadar un emprego como peón forestal, no que tiña opcións de traballar, sen que as explicacións para o rexeitamento se consideren xustificadas». Por otro lado, la Consellería de Política Social alega que la afectada compró un coche nuevo durante el período en el que se benefició de la Risga, lo que implica «a existencia de ingresos suficientes para o seu mantemento e seguros», ingresos que, según la Xunta, no tienen relación con la prestación social. 

La versión de J.T., que se trasladó recientemente a vivir a Nigrán, es bien diferente. Culpa directamente a la asistente social del Concello y asegura que le ha hecho la vida imposible desde el principio. «Me llevó al psiquiatra, me estaba volviendo loca. Me veía humillada por esta señora. Aparecía continuamente en mi casa para ver si estaba, era un control absoluto», se lamenta la afectada, de 29 años.

Se encuentra actualmente terminando un módulo superior de gestión forestal. Por ello, la empleada municipal le ofreció entrar en el proceso de selección para un puesto de peón forestal. Ella aceptó y, tras pasar las primeras pruebas, tenía que acudir a una entrevista personal. Según su relato, llegó dos minutos tarde porque le entraron ganas de ir al baño, algo que le suele pasar cuando está nerviosa pues le han diagnosticado la enfermedad conocida como colon irritable. Asegura que le llevó los justificantes médicos a la asistenta social, pero que esta hizo oídos sordos. Sobre su cambio de coche, alega que el suyo «se murió», y que no le quedó otra alternativa que comprar uno nuevo. Pero asegura que fue su hermana quien le prestó el dinero.

«Me dieron unos días para presentar la documentación referida al coche y que explicara lo del trabajo. Envié en forma y plazo un informe médico, el contrato de compra venta del coche, con fecha y un extracto de la cuenta de mi hermana con la misma fecha que el contrato del coche y les dio exactamente igual», dijo.

La vecina de Nigrán relata que su relación con la asistente social del Concello ha sido tumultuosa desde la primera toma de contacto, pero llegó a su punto culminante cuando la empleada municipal fue a casa de J.T. para comprobar donde vivía. La joven relata que tuvo que acompañar a su prima de ocho años a Santiago, pues la ingresaron de urgencia debido al empeoramiento de la leucemia que padece. Asegura que en esa semana que estuvo en Santiago, la asistente social fue todos los días a su casa, donde estaba su hermana, a preguntar por ella. «Cuando me reuní con ella a la semana siguiente, me dijo que le tenía que traer un informe médico del hospital de Santiago que confirmase que mi prima estuvo allí», recuerda la joven.

lavozdegalicia.es

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El tema de las asistentes sociales, funcionarias que se creen aristócratas, es para echar mano, a un arma o lo que tengas a manos. Las que yo por desgracia conozco en Galiza de carrera, tanto de la Xunta como las de la administración estatal, en vez de ayudar y asistir al trabajador o el paciente, sirven de fiscales del estado o como agentes de la condicional. Estando hospitalizado por un grave accidente laboral en el CHUAC, fui a la asistente social del hospital a denunciar un acto de corrupción con determinada ortopedia, y mala praxis médica, que me afectaba directamente. Dicha asistente me increpó, diciendo si estaba loco, o qué?, que como se me ocurría hacer tal cosa. Se pusiera como se pusiera, yo iba hacer, lo que mi conciencia me dictara, le contesté. Como toda asistencia y respuesta, por parte de la traba...aristócrata, me salió con que "me atuviera a las consecuencias". Bueno...como toda respuesta, conseguí un alta médica, a pesar de no haber hecho nada de rehabilitación a pesar de mi gran invalidez, ni tener mi hogar por entonces ascensor. Como todo asesoramiento, humanidad y derecho de trabajador, me dijo, que me dejaba a la puerta de mi piso, y que mi familia se hiciera cargo de mi. Yo me pregunto, ¿para qué asistentes sociales, para qué mutuas y para qué los supuestos, "derechos laborales"? Arturo

Anónimo dijo...

Oigan yo en realidad creía que lo de la inquisición era puro cuento en España :-( Pero esta vieja, la funcionaria digo, debe ser descendiente de torquemada y de todas las isabel que aún existen por alli. Por aca (Venezuela) con todo el mal opositor que sufrimos, hasta ellos mismos cobran su pensión sin retardos, para, según ellos, comprar cacerolas de protesta, ya que para las renaware no les alcanza y esa es la queja que tienen y la de no poder ir a Perú a comprar perritos falderos, perdón, la nueva raza, los PPK alfombreros o los PP españoles. Lo expreso con sorna porque ese acoso da gran arrechera y podrian expulsarme por prosaico o no permitirme la entrada a un pais al que no quiero llegar.