domingo, 23 de julio de 2017

Espacio postsoviético

El año 2011 en vez de ir en bicicleta fui en trenes, mal hecho, la tarea de un ciclo-pringado es pedalear hasta que se caiga de la bicicleta. De Eslovaquia a Ucrania(...) es en Odessa el monumento a la victoria,el teatro ópera ballet de Odessa, la escalinata de Odessa, la de la famosa película de "El acorazado Potemkin" (...) un complejo monumental en Kiev (...).

Me sorprendió de Ucrania, la cantidad de comercio que había, es obvio que después de la colonización económica que supuso la robolución de 2004 (del piel de naranja y la princesa Leia) pasaron a convivir las formas de comercios tradicionales de la Unión Soviética, fuertemente ampliadas por la liberalización, con las introducidas desde occidente, supongo que a la vez todo incrementado con el comercio con Oriente a la vez ésto favorecido por las inversiones chinas. Lo constaté en Odessa y en menor medida en Kiev. De kiev a Gomiel en un tren que se dirigía a Leningrado (que ahora llaman San Petersburgo). 

La entrada de un instituto en Gomiel (Bielorrusia). La estatua de Lenin delante de la estación de tren de Shlobin.(...). un monumento también en Shlobin, en el centro, donde conviven los edificios administrativos con las escuelas de música, centros de reunión de asociaciones, hotel público, estación de ferrocarril, próximo al aquipamiento comercial, en fin, planificación útil...al pueblo. (...)

El "rinak" es el sitio donde compramos la gente de clase media-baja, un mercado parecido a los mercados ambulantes de aquí pero con puestos estables, con infinidad de puestos perfectamente ordenados en zonas por materias desde alimentación hasta música, quincallería, ropa, todo, absolutamente de todo. Luego están las galerías, los GUM, también los TSUM en Bielorrusia, tiendas de alimentación de todos los tamaños, supermercados, una garantía de que no te va a faltar de nada, pero sin el martilleo atormentante de la publicidad.

Acabé ese año en Brest, otra vez en el complejo de la fortaleza y el monumento conmemorativo, reflexionando entre la diferencia de unas acciones que honran y homenajean a las víctimas de la invasión nazi-occidental y a todos los que lucharon contra eso, y los restos de mi abuelo materno, Hipólito Lázaro Herrero, cuyo único delito era pertenecer a las Juventudes Socialistas, asesinado por los sublevados del bando nacional, decía sus restos esparcidos por un basurero en el barranco de La Bartolina de Calatayud por obra y gracia del "gobierno" local de la ciudad de Calatayud en 1999, junto a los restos de decenas de inocentes que fueron igualmente asesinados por los sublevados del bando nacional, la "gente de bien"...JA!

Continuaré... con algo más alegre.

Javier

javigracialazaro@gmail.com








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