miércoles, 12 de julio de 2017

"Hay un gran quilombo a la hora de arreglar las cuentas"

James Petras sobre las agudizaciones de contradicciones en la banda terrorista OTAN.

"Se está produciendo otro conflicto simultáneo. Hay grandes empresas energéticas europeas están muy enojadas con los Estados Unidos porque el Congreso norteamericano quiere imponer nuevas sanciones sobre la transmisión del gas de Rusia a Europa y todas las grandes empresas de Inglaterra, Francia, Alemania, tienen mil millones invertidos en el nuevo oleoducto que podría facilitar y garantizar a Europa el combustible . Ese es otro motivo de fricción entre las grandes empresas y los Estados Unidos por un lado, a favor de menos sanciones a Rusia; y los de Washington que quieren imponer más".

"La multi división en el G20 es evidente. Los polacos están por un lado, y los países que están por la integración más profunda como Francia y Alemania, por otro. Pero Alemania tiene, a su vez, contradicciones con Francia, que quiere facilitar mayores inversiones y bajar las exigencias alemanas sobre el control de gastos económicos. En Europa hay un gran quilombo  a la hora de arreglar las cuentas"

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hay contradicciones, pero todos son unos lacayos del imperialismo yanqui. Todos aumentaron su presupuesto en defensa, como mandó el amo, a pesar de la grave crisis económica. También compran gas yanqui de esquisto a mayor precio y peor calidad, que el ruso. Alemania parece que lo mismo, al final también tragan los teutones., Sacado mediante el fracking en roca y mandando cantidades enormes de metano a la atmosfera. Que sumado al deterioro de las tierras adyacentes, los oleoductos, deterioro de carreteras e infraestructuras y la contaminación por el transporte. Incertidumbre sobre quién va hacerse cargo de los sellados de pozos agotados. Amén de la inseguridad a la que someten a las poblaciones cercanas a las plantas de gas. Su inviabilidad para abastecer la demanda europea, hacen de ello, una soga a la economía de Europa. Un suicidio colectivo impuesto a los europeos, por parte de nuestros burócratas, cuyo fin es tan solo, atacar a la economía rusa. Todo un acto de genuflexión y fellatio compulsivo, al imperialismo gringo y oligarquías ocidentales del petróleo.