lunes, 17 de julio de 2017

Supervivencia

El trabajo como supervivencia no como una obligación para contribuir a mejorar la sociedad. El trabajo debería ser una actividad agradable decía el Ché, pero en una sociedad comunista.En capitalismo si no trabajas como una bestia tienes muchos puntos para ser arrojado debajo de un puente: Le preguntó si iba a ir a trabajar el día que murió su padre.

Dos veces desde enero han llegado a la redacción de La Voz de Galicia los casos de trabajadores con experiencia laboral que el día en que muere un familiar muy próximo (padre y madre en los dos casos citados) se ven en la obligación de contestar a la siguiente pregunta que les hace su jefe: ¿vas a venir mañana a la oficina? Increíble, sí, pero cierto. Como no hay dos sin tres, es probable que la historia se repita. 

Lo interesante es saber si el impresentable de los dos jefes citados ha incurrido en falta grave teniendo en cuenta la legislación laboral vigente. La respuesta es: «La situación que se plantea no supone ningún tipo de falta que se encuentre tipificada en el ordenamiento jurídico», explica Iago Pereiró Díaz, del despacho Caruncho, Tomé y Judel.

Explica el experto que, a efectos laborales, en el caso de fallecimiento de un familiar hasta el segundo grado de parentesco, los convenios colectivos establecen, generalmente, permisos retribuidos que pueden ir de dos a cuatro días (también dependerá la duración de si requieren desplazamiento). Por tanto, el asalariado tiene derecho a ausentarse del puesto de trabajo sin que por ello le puedan descontar ese tiempo en el recibo de salarios, ni tratarse, por tanto, de una ausencia injustificada.

Y precisa Pereiró: «El hecho de que el empresario contacte con el trabajador para preguntar si va a acudir a su puesto, cuando aún está haciendo uso del derecho a dicho permiso, no supone más que una actitud de mal gusto ante el luctuoso trance por el que está pasando quien ha perdido a un ser querido, pero no correspondería entablar ningún tipo de acción por el mero hecho de efectuar esa llamada». Otra cosa -añade el experto- sería si el empleador obligase al trabajador a acudir al puesto, negándole el ejercicio de los derechos que convencionalmente tiene reconocidos.

lavozdegalicia.es

1 comentario:

Anónimo dijo...

Una visión inmejorable sobre el trabajo la del Che, no soy comunista, pero creo que no hace falta serlo para tener conciencia de clase y defender tus derechos, los Españoles han fallado en esto debido a lo polarización que hay en la política, si la población no despierta no habrá punto de retorno y los empresarios serán los amos y señores, si ya lo son pues imaginad en unas décadas si la población no pelea por lo suyo, esto lo dice una persona que trabaja diez horas diarias como mínimo, seis días a la semana, con el sueldo mínimo que estipula mi convenio, en un ambiente extremadamente estresante, todo esto porque los empresarios pueden hacer lo que les da la gana con el apoyo del gobierno.

Que no olviden que sin nosotros no hay país, sin nosotros los trabajadores no hay nada.