viernes, 1 de septiembre de 2017

Polonia, siempre católica, ergo siempre fascista, reescribe la historia

El ministro ruso de Exteriores acusa a Polonia de emplear técnicas de manipulación psicológica a nivel masivo para infundir a su población ‘ánimos antirrusos’.

El canciller Serguéi Lavrov ha descartado este viernes la posibilidad de celebrar encuentros entre las autoridades de Rusia y de Polonia, dado que a su juicio estas últimas se dedican a manipular a sus ciudadanos para enemistarlos con su país.

"Varsovia se dedica a lavar el cerebro a su población en clave abiertamente antirrusa y al mismo tiempo anuncia su disposición a mantener contactos y celebrar reuniones. En tal contexto, lo consideramos imposible", ha declarado Lavrov en un encuentro con estudiantes del Instituto de Relaciones Internacionales de Moscú.

En respuesta a una pregunta por la razón de que Polonia haya aprobado una ley para derribar los monumentos del periodo de la antigua URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas), Lavrov lo ha achacado a la proliferación en la sociedad polaca de ánimos nacionalistas y "tendencias a reescribir la historia".

Hispan TV

1 comentario:

Julio T. dijo...

Viajé a Polonia en 1982 bajo el liderazgo del General Jaruzelski, no dí credito a lo que vi y viví, como era posible un regímen comunista ser católico como era?, colas enormes en las calles para entrar en iglesias, la gente comulgaba en la calle, las mujeres con pañoletas blancas en la cabeza, y de paso el sindicato fascista-capitalista de Solidarnosc haciendo propaganda capitalista en las calles con tenderetes vendiendo camisetas,llaveros, jarras de cerveza, etc, y todo con su logotípo, propaganda antiobrera escrita, etc.
Al paso de los tiempos ya lo tenemos aquí, aquello se traduce hoy en día en la ilegalización de los simbolos democráticos populares de la hoz y el martillo, la estrella de cinco puntas, la bandera, y todo lo que huela a marxismo-leninismo, ilegalización del PC. polaco de sus juventudes, alzamiento del capitalismo más terrorífico, eso es parte de mis vivencias en Polonia, cosas que noi viví en en resto de la Europa del Este, y tampoco en la revisionista URSS en 1986. La história de los traidores está aquí vivita como el agua.