domingo, 15 de octubre de 2017

Y por supuesto... era negro

El país campeón de los Derechos Humanos por excelencia.

Lamonte McIntyre Ha pasado más de la mitad de su vida en prisión por un crimen que no cometió. Tiene 41 años. Fue condenado por error por un doble asesinato y encerrado en una cárcel de Kansas, Estados Unidos, durante 23. Este viernes recuperó su libertad.

Lamonte McIntyre cumplía condena por dos cadenas perpetuas. Salió rodeado de cámaras y seguidores, abrazó a su madre y dijo: «Es bonito estar aquí afuera». Había sido condenado por el testimonio de varios testigos que después se retractaron. Los acusación nunca llegó a presentar ninguna prueba que lo vinculase con los homicidios, cometidos en 1994.

El nuevo fiscal del caso informó el viernes, a través de un comunicado, de que nuevos datos han puesto en entredicho la identificación hecha por un testigo. «A la luz de la información (...) estamos pidiendo a la corte que determine que existe una injusticia manifiesta», dijo.

La investigación original sobre el tiroteo ocurrido en pleno día nunca estableció un vínculo entre McIntyre y las víctimas, según el Washington Post. Sin embargo, fue inmediatamente arrestado tras 20 minutos de interrogatorio. «La investigación fue rápida y superficial», denunció Innocence Project, que ayudó a liberar a McIntyre, que siempre defendió su inocencia.

AFP

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