lunes, 6 de noviembre de 2017

Nasralá explica lo sucedido con Hariri

En respuesta a la sorpresiva renuncia del primer ministro Saad Hariri expresada el sábado desde Riad, Arabia Saudí, el secretario general de Hezbolá, Hassan Nasralá, dijo que “esta renuncia fue forzada y que Saad Hariri no fue el autor de su decisión”, preguntándose si él estará bajo arresto y si le estarán impidiendo que regrese al Líbano. Estas preguntas se justifican a raíz de las purgas anunciadas recientemente y que han afectado a grandes príncipes y responsables en el reino wahabí.


Sabéis que hace unos días un responsable saudí realizó unas declaraciones hostiles, acompañadas de insultos y de amenazas como la de “purificar al gobierno de (los componentes de) Hezbolá”. Tras estas declaraciones, el primer ministro (Saad Hariri) fue convocado a Arabia y todos aguardaban los resultados de esta primera visita. Todo el mundo esperaba que Hariri dimitiera bajo presión. Sin embargo, él regresó y afirmó a sus asesores, sus ministros, sus diputados, sus aliados a incluso en las reuniones con diversas fuerzas políticas que Arabia Saudí apoyaba la estabilidad y la paz civil en el Líbano, que respaldaba al actual gobierno libanés e incluso que había prometido ayudas materiales al Líbano, incluyendo la celebración de una conferencia internacional de apoyo al Líbano París 5. El hombre parecía radiante y optimista y se preparaba para una reunión el lunes con los ministros para preparar las elecciones parlamentarias.

Pocos días después, fue convocado de nuevo a Arabia Saudí, donde anunció repentinamente su dimisión y lo hizo a través de una televisión por satélite saudí, Al Arabiya, y no del canal por satélite de su partido Al Mustaqbal.

Nadie sabe exactamente lo que pasó en Arabia Saudí. Sin embargo, lo que es seguro es que esa dimisión, en su forma y su contenido, no deja lugar a dudas sobre el hecho de que ella fue forzada y que el primer ministro no quería dimitir.

En la forma, porque no le permitieron volver a su país para dimitir en él.

En el contenido porque este texto en su lógica, en su redacción y en su sintaxis no es un texto libanés, sino un texto saudí, sin contar el hecho de que todo el mundo se vio sorprendido por esta dimisión, comenzando por el jefe del Estado y pasando por los ministros, los diputados, los aliados y los rivales.

Al Manar

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