Resulta un despropósito que la ONU denuncie a Arabia Saudita por cometer crímenes de guerra en Yemen (lo cual es cierto) y al mismo tiempo le permita seguir sentándose en un sillón del Consejo que tiene esa organización para vigilar las violaciones de los Derechos Humanos en el mundo.
¿Cómo no me voy a reír de la ONU?


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